04 de Junio de 2014

Neurociencias en el aula: Entrevista a Anahí Albo

“Creo que es nuestro deber informarnos y formarnos, ya que en nuestras manos se encuentran los chicos”.

Aplicación de la Neurosicoeducación en el aula.

Entrevista a Anahí Albo

La búsqueda de nuevos saberes e información llevaron a que Anahí Albo, maestra de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, se topara con la neurociencia e indagara en una forma de insertarla en su vida laboral, para mejorar su vida personal y, también, la de sus alumnos. Trabajó durante 15 años en el Instituto San José de Marcos Paz, escuela privada, en donde aprendió “el valor del compromiso y la responsabilidad en el trabajo”. En el año 2012, decidió abandonar la escuela privada y pasar a las del estado. En éstas encontró una realidad mucho peor de la que había imaginado: muchos problemas sociales.

La “seño”, como le dicen los chicos, no quiso que todos sus años pasaran dentro de un aula y, por ello, es que decidió expandir sus horizontes y estudiar algo novedoso. “La carrera que estoy finalizando ―la Formación en Neurosicoeducación― me puede servir para colaborar muy bien con los docentes para juntos atender a la diversidad que existe en las aulas”, aseguró.

Ella disfruta de poner práctica ideas con el fin de ayudar a quienes necesitan apoyo y orientación. Por esto fue que creó Proyecto Modelando Cerebros (PMC) en la escuela N° 17, del Barrio Nuestra Señora de la Paz, del Municipio de Marcos Paz, que fue muy exitoso pese a que no contó con el apoyo del equipo directivo, pero sí con el de la Inspectora de Educación Primaria. “Soy una persona muy comprometida con mi tarea y con mi trabajo. Si tomo el compromiso lo asumo hasta el final, me gusta mucho colaborar, y ayudar a quienes necesitan apoyo y orientación”, agrega. Luego concluye, “me encuentro más cómoda trabajando con alumnos de segundo ciclo o adolescentes, porque la comunicación es diferente, podes hablarle más de igual a igual”.

¿Cómo te surgió la necesidad de buscar información distinta de la que ya tenías?

En el año 2011 comencé a estudiar Psicopedagogía y ese mismo año cursé la materia Bases biológicas y neurofisiológicas del aprendizaje. A partir de allí todo lo que tiene relación con el cerebro, su funcionamiento, con las emociones y la conducta me resultó interesante. Es por eso que asisto a los Congresos que dicta la Asociación Educar. Asimismo, busco bibliografía afín en la Feria del Libro que se realiza en la Rural anualmente e investigo en Internet. A esto se suma que la carrera que estoy realizando tiene materias relacionadas con la neurociencia y con el aprendizaje. En resumen, de manera constante estoy en contacto con el tema ya que me interesa muchísimo. Como docente creo que es nuestro deber informarnos y formarnos, ya que en nuestras manos se encuentran los chicos, quienes hoy están creciendo en una sociedad cambiante, con mucha violencia y desvalores tales como la insolidaridad, la falta de respeto por el otro y la intolerancia. Lejos quedó la posibilidad de empatizar y muchos menos prefrontalizar, ya que desde mi humilde punto de vista, la empatía y los valores que ella encierra se forman en el seno del primer agente socializador del ser humano: la familia, que hoy está en crisis total, y se continúan formando en la escuela, institución también en crisis. Si frente lo antes expuesto, nos quedamos en la queja y en el lamento estamos perdidos. Sin embargo, si cada uno, desde el lugar en el que está, comienza aportando su granito de arena, todo puede cambiar. Ése es mi modo de pensar. De esto surgió el proyecto Proyecto Modelando Cerebros (PMC).

¿Qué te sumó la neuropsicoeducación?

En primer lugar, la posibilidad de cambiar la visión de las cosas en mi práctica diaria. Luego, me permitió entender que puedo hacer un mínimo aporte para cambiar esta violenta y egoísta sociedad en la que vivimos y crecen nuestros niños.

¿Cómo surgió la idea del Proyecto Modelando cerebros que estás llevando a cabo?

El proyecto surge desde la situación de violencia verbal y física entre niños que se observaba en la escuela en donde yo trabajaba. Fue tomando forma y se presentó en la Feria de Ciencias distrital de Marcos Paz, que se realizó en septiembre pasado. Sin embargo, no pudimos continuarlo ya que la Directora de la Escuela N| 17 no lo apoyó, ni colaboró para que el resto de la escuela entendiera de qué se trataba, aún teniendo el aval de la Inspectora de Primaria, quien lo apuntaló una vez pasada la Feria y solicitó a los Directivos que se continuara con el Proyecto en toda la Escuela. De hecho, actualmente no se está poniendo en práctica desde septiembre de 2013. No obstante, en este año 2014, cambiaré de Institución y mi idea es presentar en la nueva escuela el proyecto y ponerlo en práctica como un Proyecto Institucional, ya que la Inspectora lo avala y así lo requiere.

¿Cuál fue la reacción que tuvieron los chicos cuando quisiste aplicar tu nueva metodología?

El proyecto es aplicable a todos los años de la escuela primaria e, incluso, en secundaria. El año pasado yo lo trabajé con alumnos de primer año de la escuela primaria, de una escuela barrial, EP n° 17, una comunidad difícil, complicada, servicial, pero violenta cuando algo no les gusta, denuncian con violencia todo aquello que sienten como un atropello al barrio. Los niños de 6 años respondieron excelentemente bien: contaban en sus casas lo que aprendían en la escuela, pues sus papis así lo expresaban. La cereza del postre fue el desenvolvimiento en la Feria distrital, donde causaron sensación por todo lo que explicaban con los cerebros hechos en maqueta, y el justificativo de los impulsos y la demostración de las emociones en relación con las maquetas que mostraban. Tanto fue así que los entrevistaron en el canal local, por lo bien que explicaban el tema. Fue una experiencia sensacional y única para ellos, para sus papis ―quienes estaban emocionadísimos y muy agradecidos por la posibilidad que este Proyecto les había dado a sus hijos― y, desde luego, inolvidable para mí, pues fue la primera vez que me presenté en la Feria de Ciencias y este fue el primer proyecto sobre este tema. Magnifico, pero como todo, en la cancha se ven las cosas para ajustar.

¿Qué cambios observaste en el comportamiento de los chicos?

Por ejemplo, era común que se robaran las golosinas. En ese sentido hubo un cambio casi inmediato, cuando desaparecía alguna, yo les recordaba, el tema de la empatía, de las emociones, etc., e inmediatamente aparecía la golosina y pedía perdón quien la había sacado, tema que luego se hablaba nuevamente. También comenzaron a pedir “por favor” y a dar las “gracias”. Asimismo, cuando surgieron situaciones violentas entre los más grandes, ellos reflexionaban sobre lo que no habían hecho ―es decir, prefrontalizar― y me decían: “Fulanito no pasó por acá antes de pegarle al compañero, ¿no es cierto, seño? Actuó con el cerebro rojo, el de reptil”. Luego, se tocaban la frente. Así se manifestaban.

¿Qué sentiste frente a sus primeras reacciones?

Fue un orgullo emocionante, ya que el tema es complicado, y les interesó muchísimo, teniendo en cuenta los 6 añitos y que nunca habían escuchado hablar del cerebro.

¿Cuánto tiempo necesitaste para aplicar esto en los chicos?

Comenzamos en mayo y continuamos hasta septiembre, pero faltó muchísimo tiempo.

Te pedimos que nos cuentes alguna anécdota que te haya llamado la atención durante la experiencia que tuviste con chicos.

Realmente todas las actividades fueron satisfactorias y tuvieron su situación particular, pero sin dudas, lo que más me llamó la atención fue cómo grabaron los colores utilizados en la maqueta del Cerebro Triuno, lo cual les facilitó saber qué función tenía cada uno. Así, en la feria, le señalaban a cada persona que le explicaban el color y le contaban ―con sus palabras― para qué servían. Lo más cómico de la situación es que una de las nenas terminaba su explicación diciendo: "el cerebro es el órgano y la mente el resultado de su funcionamiento...". Todas las personas se quedaban impactadas, y le preguntaban el porqué de esa afirmación a lo cual ella respondía: "Porque el cerebro ordena y la mente es la que nos hace hacer las cosas". ¡Era muy cómico! Otras de las actividades que les gustó mucho fue reconocer en determinados fragmentos de dibujos animados conocidos, la emoción que cada personaje demostraba. Eso atrapó la atención de todos y pedían verlo una y otra vez. ¡Fue muy bueno!

¿Cualés fueron las reacciones del entorno en el que te manejás cuando plateaste lo que querías hacer? ¿Qué sucedió con ellos luego de que llevaras a cabo tu idea?

Sólo conté con el apoyo de la Fonoaudióloga del Equipo de Orientación, quien se interesó y colaboró ampliamente en el Proyecto. Los docentes de la Institución no quisieron comprometerse y el equipo Directivo sólo comenzó a interesarse luego de la Feria de Ciencias, cuando la Inspectora se acercó a la Escuela para conversar conmigo sobre el Proyecto, y pidió se hiciera extensivo a toda la Institución.

¿Cuál fue la relación que se creó entre vos y los chicos?

¡El vínculo fue extraordinario! Desde el primer momento, se mostraban interesados con lo que yo les proponía, tanto en el Proyecto como en las tareas.

¿Qué reacción tuvieron los padres cuando supieron de tu idea?

A los padres les encantó la idea. En principio por lo novedosa y luego porque les daba la posibilidad de que sus hijos participasen de la Feria de Ciencias distrital, que se hizo en la Ciudad, fuera del ámbito escolar.

¿Tenés pensado aplicar lo realizado en otros chicos?

Sin dudas. Este año pasó a otra escuela estatal de barrio, mucho más grande que aglutina dos Barrios complicados de Marcos Paz. Mi idea es presentar el Proyecto para ponerlo en práctica allí a partir de Mayo, una vez que pueda reconocer las dificultades de la Comunidad y reorganice el Proyecto para adaptarlo a la nueva Institución.

Al inicio del ciclo lectivo, el Proyecto fue presentado en la EP N° 16 del Barrio El Zorzal.

La Directora de la Escuela se comprometió con el Proyecto dado que le pareció interesante e innovador. Decidió entonces incluir el mismo en el PEI, Proyecto Educativo Institucional para lograr hacerlo extensivo a toda la Escuela y llegar incluso a los padres.

La respuesta positiva y el apoyo de Alejandra, la Directora, aporta renovadas energías y esperanzas para la pronta puesta en marcha de la idea, que se verá enriquecida y renovada dado que este año tengo a mi cargo alumnos de sexto año, lo cual me permite llegar a más lugares y realizar un trabajo más profundo y exhaustivo.

¿Qué perspectivas a futuro tenés en relación con tu proyecto?

La idea es volver a presentarlo en la Feria de Ciencias, y llevarlo a pasar las distintas instancias que la misma presenta, distrital, regional, provincial y, de ser posible, y pensando ambiciosamente, nacional. Creo que de este modo se puede sentar un precedente sobre la aplicación de las Neurociencias en la relación con las conductas de las personas y en la adquisición de los aprendizajes.

Otra expectativa que surge, con el apoyo de Alejandra, es la posibilidad de sentar el precedente y ser desde la EP N° 16, agentes multiplicadores de la neurosicoeducación, en escuelas públicas de barrio, donde es necesario transmitir estos conocimientos para lograr una sociedad menos violenta y más solidaria.

Desde ya, las energías se renuevan, las ganas de trabajar son muchas y poquito a poco, la gente comienza a sumarse, lo cual genera esperanza y deseos de seguir.

Ojalá a fines de 2014, podamos volver a comunicarnos para mostrar todo lo que logramos hacer desde la humilde escuelita 16 del Barrio El Zorzal de la Ciudad de Marcos Paz.


Te invitamos a conocer nuestra página de Facebook: NeurocienciasAsociacionEducar. Actualmente 777137 personas disfrutan de nuestras publicaciones gratuitas.