24 de Abril de 2018

La epilepsia en los niños

Si bien la epilepsia es una enfermedad que afecta a todos los grupos etarios, quienes más la padecen son los niños y por ello es importante estar informado.

La epilepsia es el trastorno neurológico crónico más común. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen 50 millones de personas con la enfermedad en el mundo. Su incidencia en los países desarrollados oscila entre 42 y 61 por 100.000 habitantes; la cifra suele acercarse al doble o más en los países en vías de desarrollo.

Afecta a todos los grupos etarios, aunque tiene mayor incidencia en la población infantil. En Latinoamérica, la prevalencia estimada es de entre 349 a 680 por 100.000 habitantes en la población general, y entre 180 a 400 por 100.000 habitantes en la población infantil.

Este trastorno está considerado dentro de las principales enfermedades vinculadas a la mortalidad por enfermedades no infecciosas de la población infantil en Latinoamérica.

La Liga Internacional Contra la Epilepsia (LICE) en 2005 utilizó como criterio práctico para el diagnóstico de epilepsia la ocurrencia de dos ataques no provocados con más de 24 horas de diferencia. En el 2014, la LICE amplió este criterio a condiciones que incluyen repetición de convulsiones en más de 24 horas, convulsiones recurrentes hasta en un periodo de 10 años y el diagnóstico de síndrome epiléptico.

La mayor frecuencia de la epilepsia es en la edad pediátrica, y el sexo masculino es el más afectado. En Latinoamérica, cada año se reportan de 400 a 800 casos nuevos por 100.000 niños. El sustrato de la génesis de la epilepsia puede ser genético y adquirido.

Las anomalías genéticas contribuyen al desarrollo de epilepsia adquirida por aumento de la predisposición de la persona a desencadenar convulsiones por factores ambientales. La epilepsia tiene un alto nivel de agregación familiar, con un patrón de herencia multifactorial.

Los factores de riesgo ambientales pueden actuar sinérgicamente para su desarrollo en pacientes genéticamente susceptibles. De los factores ambientales, los prenatales y perinatales, que incluyen la preeclampsia, la asfixia perinatal y sus complicaciones en el sistema nervioso central del recién nacido, se asocian con mayor frecuencia con la epilepsia.

La infección de la vía urinaria, la vía respiratoria y la infección vaginal durante el periodo prenatal se han asociado también con el mayor riesgo de padecer epilepsia.

Referencia bibliográfica:

  • Fisher RS, Acevedo C, Arzimanoglou A, Bogacz A, Cross JH, Elger CE, et al. ILAE official report: a practical clinical definition of epilepsy. Epilepsia. 2014 Apr;55(4):475-82. doi: 10.1111/epi.12550.

Imagen: Designed by macrovector / Freepik

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