Infografía neurociencias: Núcleo accumbens


Ilustración de uso libre, sólo se pide citar la fuente (Asociación Educar).


Es una pequeña región en el centro del cerebro vinculada a la habilidad de experimentar placer y recompensa.

Cada hemisferio cerebral tiene su propio núcleo accumbens, que está localizado donde el núcleo caudado y la porción anterior del putamen confluyen lateralmente con respecto al septum pelúcido. El núcleo accumbens y el bulbo olfatorio forman colectivamente la parte ventral del cuerpo estriado, que es parte de los ganglios basales.

Se subdivide en dos subregiones, la motora y la límbica, conocidas como la corteza y el núcleo.

Se lo considera involucrado principalmente en el sistema de recompensa o de refuerzo conductual positivo.

Cuando se estimulan eléctricamente cierto grupo de neuronas de esta área o cuando se presentan los llamados reforzadores conductuales positivos naturales (RPN), tales como la presencia de alimentos agradable dinero, sexo, etc., se produce la liberación de dopamina y con ello la activación de receptores dopaminérgicos en este núcleo.

La respuesta de recompensa no sólo se produce por la estimulación cerebral producida por los RPN, sino por la exposición repetida a drogas (cocaína, anfetaminas, heroína, alcohol, nicotina), siendo uno de los mecanismos involucrados en la adicción a las mismas. Es decir, las drogas adictivas pueden activar los mismos grupos neuronales que los RPN.

Las interconexiones del accumbens con la amígdala cerebral sugieren un alto contenido emocional en la toma de decisiones que implican recompensa.

De igual manera, sus abundantes interconexiones con las áreas de asociación frontal y prefrontal indican un papel importante en la planificación de comportamientos complejos como la expresión de la personalidad, los procesos de toma de decisiones y en la ejecución de un comportamiento social adecuado al contexto que se vive en el momento.

Se activa selectivamente durante la percepción de imágenes agradables, excitantes emocionalmente y durante las imágenes mentales de agradables escenas emocionales. 

Es una interface cuyo papel neurobiológico es integrar la motivación y la acción motora. Su función consiste en transmitir aquella información motivacional relevante que hace que se pongan en marcha las acciones motoras necesarias para lograr la satisfacción o recompensa proyectada. 

El centro de recompensa (también conocido como vía mesolímbica), del cual forma parte, nace en el tallo cerebral ―en el área tegmental ventral― en donde se libera el neurotransmisor dopamina que llega hasta el núcleo accumbens.


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