Infografía Neurociencias: Cornea; retina; nervio óptico; lóbulo occipital


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CÓRNEA: es una estructura hemisférica y transparente localizada al frente del ojo que permite el paso de la luz.

RETINA: tejido sensible a la luz, situado en la superficie interior del ojo. La luz que incide en la retina desencadena una serie de fenómenos químicos y eléctricos que finalmente se traducen en impulsos nerviosos que son enviados hacia el cerebro por el nervio óptico.

La retina está formada básicamente por varias capas de neuronas interconectadas mediante sinapsis. Las únicas células sensibles directamente a la luz son los conos y los bastones. La retina humana contiene 6.5 millones de conos y 120 millones de bastones. Los bastones funcionan principalmente en condiciones de baja luminosidad y proporcionan la visión en blanco y negro. Por su parte, los conos están adaptados a las situaciones de mucha luminosidad y proporcionan la visión en color.

Las imágenes que capta la retina procedentes de la cornea son  invertidas. A la retina llegan imágenes donde lo que está arriba se ve como si estuviera abajo y lo que está a la derecha, a la izquierda. Pero nuestro cerebro se encarga de interpretar las señales enviadas de la retina, para luego “enderezar” y dar forma a la imagen que realmente vemos.

NERVIO ÓPTICO: es un nervio craneal y sensitivo, encargado de transmitir la información visual desde la retina hasta el cerebro.

LÓBULO OCCIPITAL: lóbulo posterior de los hemisferios cerebrales dedicado fundamentalmente a la visión.

Se encarga de la Interpretación de imágenes; elaboración de pensamiento y emociones; reconocimiento de sonidos y colores; visión; reconocimiento espacial; discriminación del movimiento.


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