Infografía Neurociencias: Ínsula; bulbo raquídeo; cerebelo; médula espinal


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BULBO RAQUÍDEO: su función es la transmisión de impulsos de la médula espinal al encéfalo. En él también se localizan las funciones cardiacas, respiratorias, gastrointestinales y vasoconstrictoras.

CEREBELO: es una región del encéfalo cuya función principal es la de integrar las vías sensitivas y las vías motoras.

ÍNSULA: desempeña un papel importante en varias funciones relacionadas con las emociones (como la aversión) y la regulación de la homeostasis (metabolismo) del cuerpo. La región anterior está más relacionada con el sistema límbico.

Nuevos estudios con imágenes han demostrado que también está implicada en las adicciones. La ínsula recibe información de aferencias hemostáticas a través de vías sensoriales por la vía del tálamo y envía información o estímulos a otro gran número de estructuras relacionadas con el sistema límbico, tales como la amígdala, el estriado ventral y la corteza orbitofrontal.

MÉDULA ESPINAL: Es la región del sistema nervioso encargada de llevar impulsos nerviosos a los 31 pares de nervios raquídeos.

Cumple dos funciones básicas: la aferente, en la que son llevadas sensaciones sensitivas del tronco, cuello y los cuatro miembros hacia el cerebro, y la eferente, en la que el cerebro ordena a los órganos efectores realizar determinada acción. De este modo, lleva estos impulsos hacia el tronco, cuello y miembros. Entre sus funciones también encontramos el control de movimientos inmediatos y vegetativos, como el acto reflejo, el Sistema Nervioso Simpático y el Parasimpático.


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