17 de Abril de 2017

Neurodiversidad en el aula: Estrategias basadas en las fortalezas para ayudar a que los niños con problemas del aprendizaje tengan éxito en la escuela y en la vida

Establecer la neurodiversidad en las aulas tendrá como objetivo trabajar con los alumnos de una forma innovadora, a partir de la cual se hará hincapié en las fortalezas de los chicos y no en sus déficits. Para esto, es necesario una instrucción diferenciada del cerebro neurodiverso -denominada construcción de un nicho positivo- que consta de 7 estrategias.

Artículo de uso libre, sólo se pide citar autor y fuente (Asociación Educar para el Desarrollo Humano).


La idea de la Neurodiversidad es establecer un cambio de paradigma en la escuela: en lugar de ver a los alumnos con problemas de aprendizaje sufriendo de un déficit, sugiere que hablemos de sus fortalezas.

La metáfora más utilizada para describir al cerebro es la de la computadora. Pero el cerebro humano no es un hardware o un software, es un wetware (traducido, es un húmedo-ware).

Cuanto más estudiamos el cerebro más comprendemos que no funciona como una computadora sino como un ecosistema. Cada cerebro individual es como un bosque tropical único, rebosante de crecimiento, declinación, selección y diversidad.

El término bosque cerebral es una excelente alegoría para discutir cómo responde el cerebro ante el medio ambiente, redirigiendo el crecimiento por vías neurológicas alternativas

La utilización de comparaciones ecológicas sugiere también una forma diferente de enseñar. Así como aceptamos que especies individuales de plantas tienen necesidades ambientales específicas (tierra, agua, sol, etc.), debemos comprender que los niños neurodiversos requieren nutrientes ecológicos únicos para florecer.

En este modelo conceptual los docentes deben descubrir los requerimientos de los alumnos para su crecimiento óptimo e implementar estrategias diferenciadas para ayudarlos.

Esta instrucción diferenciada del cerebro neurodiverso se denomina construcción de un nicho positivo y consta de 7 estrategias.

1. Conocimiento de sus fortalezas

La herramienta más importante que podemos utilizar para construir un nicho positivo para el cerebro neurodiverso es la comprensión de las fortalezas de nuestros alumnos.Los docentes deben saber qué apasiona a sus alumnos.

2. Modelos positivos a imitar

Los niños con dificultades en el aprendizaje deberían aprender acerca de las vidas de personas exitosas que también tuvieron dificultades del aprendizaje (como, por ejemplo, Winston Churchill, Agatha Christie, Pablo Picasso, Michael Phelps, etc.).

Por supuesto que las celebridades no son los únicos modelos a imitar.

Los adultos neurodiversos que han sido exitosos en la comunidad deberían ser invitados a visitar las escuelas para compartir sus historias y proveer inspiración a los alumnos.

3. Tecnologías de apoyo y diseño universal para el aprendizaje (DUA)

El DUA se refiere al proceso de remover barreras al aprendizaje para los niños con dificultades. Por ejemplo, los libros digitales interactivos que proveen texto, gráficos y audio posibilitan que los alumnos con dificultades del aprendizaje tengan un acceso más fácil al mundo escrito. Este enfoque está basado en los hallazgos de la neurociencia que dicen que existen tres redes neuronales primarias:

  • Redes de reconocimiento posteriores (el qué del aprendizaje).
  • Redes estratégicas prefrontales (el cómo del aprendizaje).
  • Redes afectivas límbicas (el por qué del aprendizaje).

Estimula a los docentes a implementar:

  • Estrategias para presentar contenidos a los alumnos (redes de reconocimiento).
  • Estrategias que permiten a los alumnos expresar lo que saben (redes estratégicas).
  • Estrategias para motivar el interés del alumno en el aprendizaje (redes afectivas).

4. Mejorar los recursos humanos

Se refiere a construir una abundante red de individuos que apoyen el crecimiento y desarrollo de los alumnos neurodiversos. Esta red puede incluir muchos de los siguientes individuos: docente, maestra integradora, psicóloga, terapista del lenguaje, estimuladora, padres y familiares, compañeros, etc.

5. Estrategias de aprendizaje basadas en las fortalezas

Esta estrategia se basa en apoyarse en las fortalezas y no en las vulnerabilidades de los alumnos neurodiversos para lograr aprendizajes. Por ejemplo, si un alumno tiene una gran capacidad visoespacial, utilizar estrategias didácticas que se fundamenten en este aspecto.

6. Aspiraciones profesionales afirmativas

Para muchos alumnos neurodiversos los sueños de su futuro pueden oscurecerse por una sensación de expectativas limitadas. Es importante que los docentes alimenten las aspiraciones de los alumnos sugiriéndoles futuras carreras.

Por ejemplo, los alumnos con ADHD pueden pensar en carreras que involucren movimiento, novedad o cambio, como, por ejemplo, ser bomberos, reporteros o personal trainers.

Los niños con autismo pueden considerar vocaciones que involucren sistemas como matemáticas, informática o mecánica.

7. Modificaciones ambientales

El ambiente debe satisfacer las necesidades de los alumnos neurodiversos.

Los niños con ADHD, por ejemplo, rinden muy bien en ambientes verdes (naturales). Similarmente, los estudiantes con autismo que tienen hipersensibilidad auditiva deben estar en un ambiente en el que se tomen recaudos para disminuir al máximo los estímulos auditivos.

Esto significa ver la escuela, los docentes y aun la comunidad que la rodea como una red compleja de posibles microhábitats para encontrar las variadas necesidades de los alumnos neurodiversos.

Referencia bibliográfica:

  • Masataka N. Implications of the idea of neurodiversity for understanding the origins of developmental disorders. Phys Life Rev. 2017 Mar;20:85-108. doi: 10.1016/j.plrev.2016.11.002.

Imagen: Designed by Kstudio / Freepik


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