Tenemos un cerebro altamente social. Por esta razón, cuando observamos acciones bondadosas somos más propensos a que se despierte nuestro sentimiento altruista y deseemos ayudar a otras personas.
  • 10 de Septiembre de 2018

Ver y escuchar historias de gratitud y bondad, nos ayuda a conectarnos con otras personas

Cuando vemos actos de bondad, buenas acciones y empatía, se despiertan en nosotros las ganas de ser mejores.

Diversos estudios demuestran que la elevación moral nos hace sentir bien y fomenta nuestra compasión y generosidad. De hecho, rompe las barreras que nos separan de las otras personas.

El psicólogo Jonathan Haidt, profesor del Programa de Liderazgo Ético en la NYU-Stern School of Business, llamó elevación a ese sentimiento que se produce al ver buenas acciones de otros. Sus investigaciones presentan cómo este estado fomenta la compasión y generosidad.

Asimismo, el concepto de elevación se refiere al conjunto de sentimientos que las personas pueden experimentar al presenciar un modelo de acción pro-social. Además, es posible describir este efecto como un estado de emoción productivo que incluye impresiones edificantes, puntos de vista positivos de la humanidad y el deseo de ser una mejor persona.

Un trabajo realizado por Mary Beth Oliver, catedrática y co-directora del Laboratorio de Investigación de Efectos de Medios de la Facultad de Comunicaciones de Penn State, demostró cómo la observación de ciertos tipos de videos produjo distintas respuestas entre los voluntarios.

A los participantes se les presentaron videos que mostraban acciones pro-sociales, situaciones de humor y neutras. Los escenarios de acciones pro-sociales incluyeron a un hombre dando "abrazos gratis" a la gente de la calle o a músicos de todo el mundo que tocaban la misma canción simultáneamente. Por su parte, las proyecciones de humor involucraron a alguien paseando un perro invisible o a personas representando a los Cazafantasmas en público. El video neutral expuso alguna escena de la naturaleza.

Luego de ver el material, los implicados debieron completar cuestionarios sobre sus emociones y sentido de humanidad; además formaron parte de una prueba de prejuicios implícitos hacia diferentes grupos de personas. Mientras que las emociones positivas eran altas en las vivencias inspiradoras y divertidas, solo las inspiradoras incrementaron los sentimientos de humanidad y bondad, y disminuyeron su tendencia hacia los grupos externos, a pesar de que los videos no se centraron en ejemplos morales de ese segmento en particular.

Un experimento reciente sobre el papel de las consecuencias de la acción moral para maximizar o disminuir la elevación moral, liderado por Zhuojun Yao y Robert Enright de la Universidad de Wisconsin-Madison, descubrió que cuando los participantes presenciaron una acción moral que inadvertidamente resultó “mala” (Por ejemplo, vieron a alguien dejarle una propina generosa a una camarera que no podía pagar los regalos de Navidad de sus hijos, pero que ella después utilizó para comprarse ropa) sintieron una elevación moral disminuida y estaban menos dispuestos a darle a los demás. En cambio, cuando presenciaron un acto de bondad muy poco común (padres que perdonaron al asesino de su hijo), estuvieron inspirados para ayudar otros más allá de si el resultado era bueno o no.

Estos científicos realizaron también un trabajo sobre la influencia de las historias morales en niños. Ciento ocho chicos fueron asignados aleatoriamente a una de tres condiciones: dos condiciones experimentales (una historia moral con un modelo de intercambio y buenas consecuencias y una historia moral con un modelo egoísta y malas consecuencias) y una condición de control (una historia no moral). Los resultados mostraron que los pequeños en los grupos experimentales se relacionaron mejor y compartieron más juegos que los del grupo de control. Además, al comparar los segmentos experimentales, los pequeños en la condición de compartir buenas consecuencias lo hicieron más que los niños en la condición de consecuencias egoístas y malas.

Investigaciones así nos muestran que tenemos un cerebro altamente social. Estos trabajos pueden contribuir a que reflexionemos sobre la necesidad de compartir buenas historias que nos inspiren y ayuden a que florezca lo mejor de nosotros.

Esto no significa ignorar la realidad, sino descubrir que también existe otra que debemos cuidar para ser trascendentes. Esto nos hará sentir bien y beneficiará a toda nuestra UCCM (Unidad Cuerpo Cerebro Mente) así como a las de las otras personas y de las sociedades de las cuales formamos parte.


Bibliografía:

  • Freeman D, Aquino K, McFerran B. Overcoming beneficiary race as an impediment to charitable donations: social dominance orientation, the experience of moral elevation, and donation behavior. Pers Soc Psychol Bull. 2009 Jan;35(1):72-84. doi: 10.1177/0146167208325415.
  • Oliver MB, Kim K, Hoewe J, Chung M‐Y, Ash E, Woolley JK, Shade DD. Media‐induced elevation as a means of enhancing feelings of intergroup connectedness. Journal of Social Issues. 2015 71(1), 106-122. doi: 10.1111/josi.12099.
  • Zhuojun Y, Robert E. The role of consequences of moral action in maximizing moral elevation. Journal of Moral Education. 2018 1-15. doi: 10.1080/03057240.2018.1428540.
  • Zhuojun Y, Robert E. The influence of moral stories on kindergarteners’ sharing behaviour. Early Child Development and Care. 1-11 2018 doi: 10.1080/03004430.2018.1499098.
  • Pohling R, Diessner R, Strobel A. The role of gratitude and moral elevation in moral identity development. International Journal of Behavioral Development. 2017 42(4), 405-415. doi: 10.1177/0165025417727874.

Imagen: Designed by rawpixel.com / Freepik