07 de Mayo de 2018

Síntomas de los pacientes pediátricos con tumores cerebrales

Los tumores intracraneales pediátricos pueden presentar distintos síntomas. Conocerlos puede llevar a una temprana detección y un rápido tratamiento.

Los tumores intracraneales son la segunda neoplasia más común en la infancia. Abarcan entre el 16.6 y el 21% de todas las neoplasias malignas en los niños. Además, son los tumores sólidos más comunes en la edad pediátrica y la causa más frecuente de morbilidad y mortalidad asociada a cáncer en este grupo de pacientes.

En cuanto al género, no se ha considerado un factor que se asocie a la presencia de tumoración intracraneal en alguna localización en específico, ni un factor de riesgo para el desarrollo del tumor.

En niños, la mayoría de los tumores intracraneales son de origen desconocido. Algunos factores de riesgo son los siguientes: ser primogénito; tener una madre adolescente o añosa; peso grande para la edad gestacional; partos distócicos; abortos previos; en general, sin que la mayoría de estas circunstancias sean estadísticamente significativas.

A nivel mundial, el índice de mortalidad debido a tumores malignos primarios de cerebro es de 2.8 por cada 100 mil para los hombres y de 2.0 por cada 100 mil para las mujeres. La supervivencia relativa a los cinco años es muy variada: en promedio, en caucásicos es del 33.5%, cifra que se incrementa discretamente hasta el 37% en el caso de los afroamericanos.

En un estudio realizado con 451 pacientes con tumores primarios de origen intracraneal, las características de presentación fueron las siguientes: hipertensión intracraneal (HIC), manifestada como vómitos, cefalea, macrocefalia y alteración del estado de conciencia.

Las alteraciones visuales manifestadas pueden ser: disminución de la agudeza visual (DAV); ptosis palpebral (descenso del párpado superior); oftalmoplejía (trastorno del sistema oculomotor que produce la incapacidad para mover voluntariamente el globo ocular); exoftalmos (uno o ambos ojos sobresalen de las órbitas oculares) y síndrome de Parinaud (alteraciones de la motilidad ocular tanto extrínseca - motilidad extraocular - como intrínseca - disfunción pupilar).

Otras manifestaciones posibles son la ataxia (falta de coordinación en el movimiento de las partes del cuerpo), las convulsiones, la afección de los pares craneales y las alteraciones endocrinas.

El tratamiento de los tumores intracraneales depende del tamaño y tipo de tumor y de la salud general del niño. El objetivo del tratamiento es la resolución total del tumor, el cese de los síntomas y la mejora de la función. La intervención quirúrgica es necesaria en la mayoría de los tumores y algunos pueden ser completamente removidos. La quimioterapia y la radioterapia pueden usarse en ciertos casos.

Referencias bibliográficas:

  • Wilne S, Koller K, Collier J, Kennedy C, Grundy R, Walker D. The diagnosis of brain tumours in children: a guideline to assist healthcare professionals in the assessment of children who may have a brain tumour. Arch Dis Child. 2010;95 (7):534-9.

Imagen: Pixabay


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